Hay muchas maneras de lograr un entorno de trabajo más integrador para aprovechar las ventajas y evitar los riesgos. Algunos de los métodos más eficaces son: Un compromiso de los dirigentes, unas prácticas de contratación equitativas, la formación y la educación, la creación de una cultura inclusiva, la garantizar una toma de decisiones justa, y revisión y actualización periódica.